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Por qué los terremotos fueron tan devastadores en Venezuela y por qué colapsaron tantos edificios

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Por qué los terremotos en Venezuela fueron tan devastadores y causaron colapsos

La combinación de dos sismos fuertes casi simultáneos, poca profundidad, cercanía a zonas urbanas, suelos vulnerables y edificaciones antiguas o mal reforzadas ayuda a explicar la magnitud de los daños. Expertos advierten que el balance estructural aún debe ser confirmado con inspecciones técnicas.

Los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela el 24 de junio de 2026 fueron especialmente destructivos porque no se trató de un solo movimiento aislado, sino de dos sismos fuertes ocurridos con segundos de diferencia, cerca de zonas densamente pobladas y a poca profundidad. Esa combinación aumentó la intensidad del sacudimiento sobre ciudades como Caracas y zonas costeras como La Guaira, donde se reportaron daños severos y colapsos de edificaciones.

De acuerdo con reportes sísmicos internacionales, los eventos se produjeron en una franja donde interactúan la placa del Caribe y la placa Suramericana. El centro alemán GFZ explicó que los dos movimientos ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia y que la ruptura pudo comportarse como un proceso casi continuo, con transferencia de esfuerzos entre segmentos de fallas.

La poca profundidad fue un factor clave. Mientras más superficial es un terremoto, más energía llega a la superficie con capacidad de sacudir estructuras. El USGS reportó un sismo de magnitud 7,5 a unos 10 kilómetros de profundidad, y AP señaló, con base en datos del USGS, otro evento fuerte ocurrido minutos o segundos antes con profundidad aproximada de 22 kilómetros.

Pero la fuerza del terremoto no explica por sí sola el colapso de edificios. La destrucción ocurre cuando el sacudimiento se combina con vulnerabilidades urbanas: construcciones antiguas, estructuras de concreto sin refuerzos modernos, plantas bajas abiertas o “pisos blandos”, paredes pesadas no estructurales, falta de mantenimiento, modificaciones no supervisadas y suelos que amplifican las ondas sísmicas. Expertos consultados por AP señalaron que esos factores estuvieron entre las razones que dejaron a muchos sectores venezolanos expuestos.

El fenómeno de los “pisos blandos” es particularmente peligroso. Ocurre cuando la planta baja de un edificio tiene menos rigidez que los pisos superiores, por ejemplo por estacionamientos, locales abiertos o columnas insuficientemente reforzadas. Durante un sismo fuerte, esa planta puede deformarse más que el resto del edificio y provocar un colapso progresivo, conocido como colapso tipo “panqueque”.

Los suelos también pudieron influir. El USGS explica que los sedimentos blandos pueden hacer que el sacudimiento dure más que sobre roca firme, y AP reportó que muchos edificios afectados estaban sobre geografías y suelos blandos que agravaron el riesgo. En ciudades construidas sobre cuencas sedimentarias, las ondas sísmicas pueden amplificarse y afectar con más fuerza a edificios de cierta altura.

Venezuela, además, es un país con amenaza sísmica importante. Funvisis ha advertido que una gran parte de la población vive en zonas de alta amenaza sísmica, mientras el GFZ ubica el evento dentro del sistema de fallas asociado a la interacción entre la placa del Caribe y la placa Suramericana.

Otro elemento es la edad y calidad del parque inmobiliario. Venezuela cuenta con normas sismorresistentes, incluida la COVENIN 1756-1:2019, pero la existencia de una norma no garantiza que todos los edificios estén diseñados bajo criterios actuales, que hayan sido construidos correctamente o que hayan sido reforzados después de décadas de uso. La Global Earthquake Model Foundation registra la evolución de estas normas en el país desde 1939 hasta la actualización vigente de 2019.

Por eso, la pregunta central no es solo por qué tembló tan fuerte, sino qué tan preparadas estaban las estructuras para resistir. En sismos de gran magnitud, los edificios bien diseñados pueden sufrir daños sin colapsar; en cambio, las estructuras débiles, modificadas o construidas sin controles adecuados pueden fallar de forma repentina.

Hasta ahora, el número exacto de edificios destruidos o con daño crítico debe ser consolidado por autoridades e inspecciones técnicas. Lo que sí muestran los reportes disponibles es que el impacto fue resultado de una combinación de amenaza natural y vulnerabilidad construida: dos sismos fuertes, superficiales, muy cercanos en el tiempo, sobre una región sísmicamente activa y con sectores urbanos expuestos.

Telediario.tv continuará dando seguimiento a las evaluaciones oficiales, balances de daños, inspecciones estructurales y recomendaciones de seguridad para la población afectada.

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