Salud
Hospitalizaciones por gripe en Estados Unidos alcanzan su nivel más alto para esta época del año desde la temporada 2010-2011
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS. — La temporada de gripe 2026-2027 comenzó con señales que preocupan a las autoridades sanitarias estadounidenses. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informaron que la tasa semanal estimada de hospitalizaciones por influenza alcanzó su nivel más alto para esta misma etapa del año desde la temporada 2010-2011.
El dato aparece en el informe FluView publicado el viernes 23 de octubre, correspondiente a la semana epidemiológica que terminó el 17 de octubre.
Según los CDC, los hospitales estadounidenses notificaron 4.811 ingresos de pacientes con influenza confirmada mediante pruebas de laboratorio durante esa semana.
La vigilancia también muestra aumentos en las pruebas positivas de gripe, las consultas por síntomas respiratorios y las visitas a departamentos de emergencia.
Sin embargo, los especialistas aclaran que la actividad gripal todavía se mantiene en niveles bajos a escala nacional.
La principal preocupación no es que Estados Unidos enfrente ya una emergencia hospitalaria generalizada, sino que la temporada está comenzando antes y con mayor intensidad de lo habitual.
¿Qué significa que las hospitalizaciones estén en su nivel más alto desde 2010?
La comparación realizada por los CDC se refiere específicamente a la semana 41 del calendario epidemiológico, correspondiente a mediados de octubre.
La red de vigilancia FluSurv-NET registró una tasa preliminar de 1,1 hospitalizaciones por cada 100.000 habitantes.
Sin embargo, después de considerar los retrasos habituales en la notificación de casos, los CDC estiman que la tasa real de esa semana podría situarse entre 1,5 y 2,0 hospitalizaciones por cada 100.000 habitantes.
Este nivel estimado es el más elevado registrado para la semana 41 desde la temporada 2010-2011.
La comparación no significa que las hospitalizaciones actuales sean las mayores de los últimos 16 años considerando todas las semanas de todas las temporadas.
Significa que, para este momento temprano del calendario gripal, la tasa estimada es excepcionalmente elevada.
La diferencia es importante porque las temporadas de gripe suelen alcanzar sus momentos de mayor actividad durante los meses de invierno.
Más de 4.800 pacientes hospitalizados en una semana
La red nacional de datos hospitalarios de los CDC contabilizó 4.811 ingresos asociados con influenza confirmada entre el 11 y el 17 de octubre.
La tasa nacional de admisiones hospitalarias se situó en 1,4 por cada 100.000 habitantes.
Aunque la variación respecto de la semana anterior fue pequeña, los datos muestran una tendencia general al aumento.
Durante la semana previa, los hospitales habían notificado 4.024 ingresos por influenza.
Esto supone 787 ingresos adicionales en el reporte más reciente, una diferencia cercana al 20 %.
Los especialistas recuerdan que las cifras semanales pueden modificarse conforme los hospitales completan sus registros.
También es importante distinguir entre los dos sistemas utilizados por los CDC.
FluSurv-NET permite comparar las tasas históricas mediante vigilancia en determinadas áreas de 14 estados.
La red nacional NHSN, en cambio, recopila información sobre ingresos hospitalarios de establecimientos de todo el país.
Por esa razón, sus cifras y tasas no deben confundirse ni utilizarse como si representaran exactamente la misma medición.
Los adultos mayores presentan el mayor riesgo de hospitalización
Uno de los hallazgos más importantes del informe es la diferencia en las tasas de hospitalización según la edad.
Las personas de 65 años o más registraron la tasa más alta en la red FluSurv-NET, con 7,4 hospitalizaciones por cada 100.000 habitantes.
Les siguieron los adultos de entre 50 y 64 años, con una tasa de 2,3.
En los niños menores de cinco años, la tasa alcanzó 1,7 hospitalizaciones por cada 100.000 habitantes.
Los adultos de entre 18 y 49 años presentaron una tasa de 0,6, mientras que los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años registraron 0,5.
Estas diferencias reflejan la mayor vulnerabilidad de determinados grupos frente a las complicaciones de la influenza.
Los adultos mayores pueden presentar enfermedades crónicas o condiciones de salud que aumentan el riesgo de desarrollar cuadros graves.
Los niños pequeños también requieren atención especial porque pueden experimentar complicaciones respiratorias y deshidratación.
El virus H1N1 predomina en las muestras analizadas
Los análisis realizados por los laboratorios de salud pública muestran un predominio de los virus de influenza A.
Entre los virus de influenza A que pudieron clasificarse por subtipo durante la semana analizada, la gran mayoría correspondió a A(H1N1)pdm09.
Se trata de un virus descendiente del H1N1 que apareció durante la pandemia de gripe de 2009.
Sin embargo, su circulación actual no significa que Estados Unidos esté enfrentando una nueva pandemia.
Desde hace años, los virus A(H1N1)pdm09 forman parte de las cepas que circulan durante las temporadas habituales de influenza.
Los CDC continúan estudiando los cambios genéticos de los virus detectados.
La agencia considera que todavía es demasiado temprano para determinar qué variantes predominarán durante toda la temporada o cómo podrían influir las diferencias genéticas en la efectividad de las vacunas.
Las pruebas positivas también están aumentando
El informe nacional revela que el 5,7 % de las pruebas procesadas por laboratorios clínicos resultó positivo para influenza.
La semana anterior, ese porcentaje era del 5 %.
Este aumento coincide con una tendencia ascendente observada desde finales de agosto y comienzos de septiembre.
También se ha incrementado la proporción de consultas médicas relacionadas con síntomas respiratorios.
Durante la semana del 17 de octubre, el 2,2 % de las visitas ambulatorias correspondió a cuadros compatibles con influenza.
No obstante, ese porcentaje continúa por debajo del umbral nacional de referencia del 2,9 %.
Las autoridades sanitarias consideran importante analizar conjuntamente las pruebas de laboratorio, las consultas médicas y las hospitalizaciones para evaluar el comportamiento de la temporada.
Ningún indicador aislado permite describir completamente la situación.
Luisiana y Hawái presentan actividad moderada
Según el mapa nacional de vigilancia de los CDC, Luisiana y Hawái registran niveles moderados de actividad de enfermedades similares a la gripe.
Las demás jurisdicciones reportan niveles bajos o mínimos.
Ninguna se encontraba en las categorías alta o muy alta dentro de ese sistema de clasificación.
Esto confirma que, aunque determinados indicadores están aumentando, la influenza todavía no registra una actividad elevada de manera generalizada en todo Estados Unidos.
Las condiciones también pueden variar entre ciudades y condados dentro de un mismo estado.
Por ello, las autoridades recomiendan prestar atención a los reportes sanitarios locales y no interpretar los datos nacionales como una descripción exacta de todas las comunidades.
¿Qué ocurre en Florida?
Florida es uno de los estados donde los sistemas complementarios de vigilancia farmacéutica han identificado señales de incremento de la actividad gripal.
Los datos utilizados por Walgreens, que incluyen pruebas, recetas y compras relacionadas con enfermedades respiratorias, sitúan a Florida entre los estados que merecen seguimiento por su actividad reciente.
Sin embargo, estos indicadores comerciales no equivalen a un recuento oficial de hospitalizaciones estatales.
Tampoco significan que Florida haya declarado una emergencia sanitaria por gripe.
Para conocer la situación específica de Miami-Dade, Broward, Palm Beach, Orlando, Tampa y otras comunidades, es necesario consultar los informes del Departamento de Salud de Florida y los sistemas locales de vigilancia.
La recomendación para los residentes es mantener las medidas habituales de prevención y consultar con un profesional sanitario cuando aparezcan síntomas preocupantes.
Los CDC advierten sobre un inicio anticipado de la temporada
Los especialistas señalan que cada temporada de influenza presenta características diferentes.
Algunas comienzan lentamente y alcanzan su punto máximo durante enero o febrero.
Otras muestran incrementos importantes desde octubre o noviembre.
Los datos actuales indican que la actividad comenzó a aumentar antes de lo que suele observarse en esta etapa del año.
Esto no permite asegurar que toda la temporada será más grave que las anteriores.
Tampoco significa que las hospitalizaciones continuarán aumentando al mismo ritmo durante los próximos meses.
El comportamiento dependerá de los virus predominantes, la inmunidad de la población, la vacunación y otros factores epidemiológicos.
La vacunación sigue siendo una de las principales medidas de prevención
Los CDC recomiendan la vacunación anual contra la influenza para todas las personas de seis meses de edad o más, salvo situaciones particulares que requieran valoración médica.
La vacuna puede reducir el riesgo de infección y, especialmente, de complicaciones graves y hospitalización.
Los adultos mayores de 65 años cuentan con recomendaciones preferentes para determinadas vacunas de mayor dosis o mejoradas, cuando están disponibles.
Las personas con enfermedades cardíacas, pulmonares, diabetes u otras condiciones crónicas también pueden presentar mayor riesgo de complicaciones.
Las mujeres embarazadas y los niños pequeños forman parte de los grupos que requieren especial atención preventiva.
Aunque la efectividad de la vacuna puede variar cada temporada, la inmunización continúa siendo una herramienta importante para disminuir el impacto de la influenza.
¿Cuáles son los síntomas de la gripe?
La influenza es una infección respiratoria causada por virus que pueden propagarse mediante partículas respiratorias.
Los síntomas suelen aparecer de manera relativamente repentina.
Entre los más frecuentes se encuentran fiebre o sensación febril, tos, dolor de garganta, dolores musculares, dolor de cabeza, cansancio intenso y congestión nasal.
Algunas personas también pueden presentar vómitos o diarrea, especialmente los niños.
No todas las personas con influenza desarrollan fiebre.
Aunque muchos pacientes se recuperan sin complicaciones, otros pueden sufrir neumonía, agravamiento de enfermedades crónicas y problemas respiratorios que requieren hospitalización.
La dificultad para respirar, el dolor persistente en el pecho, la confusión o los signos de deshidratación grave son motivos para buscar atención médica urgente.
Los antivirales pueden ayudar a reducir las complicaciones
Existen medicamentos antivirales recetados que pueden utilizarse para tratar la influenza.
Estos tratamientos pueden disminuir la duración de los síntomas y reducir el riesgo de determinadas complicaciones, especialmente en pacientes vulnerables.
Su beneficio suele ser mayor cuando se comienzan durante las primeras 48 horas de síntomas.
Sin embargo, en personas hospitalizadas o con enfermedad grave también pueden ser útiles cuando se inician más tarde, según la valoración médica.
Los antivirales no sustituyen la vacunación.
Tampoco deben utilizarse sin la evaluación correspondiente de un profesional sanitario.
Las personas pertenecientes a grupos de alto riesgo deben consultar oportunamente si presentan síntomas compatibles con influenza.
¿Cómo protegerse durante las próximas semanas?
Las medidas preventivas incluyen vacunarse, mantener una buena higiene de manos y mejorar la ventilación de los espacios interiores.
También es recomendable evitar el contacto cercano con personas que presentan síntomas respiratorios.
Quienes estén enfermos deben procurar permanecer en casa y evitar exponer a otras personas, especialmente a adultos mayores y personas con condiciones médicas de alto riesgo.
En determinados entornos, el uso de mascarillas puede contribuir a reducir la transmisión de virus respiratorios.
Las autoridades sanitarias recuerdan que la prevención resulta especialmente importante durante los meses en los que aumentan las reuniones familiares y las actividades en espacios cerrados.
¿Se han registrado muertes infantiles esta temporada?
Según el informe de los CDC publicado el 23 de octubre, no se habían notificado fallecimientos pediátricos asociados con influenza correspondientes a la temporada 2026-2027.
Esta cifra no significa que la gripe sea inofensiva para los niños.
Los menores pueden desarrollar complicaciones graves y requerir hospitalización.
Además, los registros de mortalidad pueden actualizarse posteriormente conforme se completan las investigaciones y los procesos de notificación.
Las autoridades mantienen un seguimiento específico de las muertes pediátricas relacionadas con influenza.
¿Qué se espera para los próximos meses?
Los CDC continuarán publicando informes semanales para evaluar la evolución de la influenza en Estados Unidos.
Los especialistas prestarán atención a las tasas de hospitalización, los resultados de laboratorio, los subtipos del virus predominantes y la actividad en las diferentes regiones.
También se vigilará la posible aparición de cambios genéticos que puedan influir en la circulación de los virus.
Por ahora, no existe información suficiente para determinar cuándo alcanzará la temporada su punto máximo.
La recomendación sanitaria es aprovechar esta etapa temprana para fortalecer la prevención y proteger a las personas más vulnerables.
CIERRE
Estados Unidos registra un comienzo de temporada de influenza más activo de lo habitual, con la tasa semanal estimada de hospitalizaciones más alta para mediados de octubre desde la temporada 2010-2011.
Los hospitales notificaron 4.811 ingresos por gripe confirmada durante la última semana analizada.
Aunque la actividad nacional continúa siendo baja, los CDC advierten que las pruebas positivas, las consultas y las hospitalizaciones muestran señales de incremento.
Los adultos mayores y los niños pequeños figuran entre los grupos que requieren especial protección.
La vacunación, la detección temprana y la atención médica oportuna serán fundamentales durante los próximos meses.
NOTA DE ACTUALIZACIÓN: Esta noticia utiliza el informe oficial FluView de los CDC publicado el 23 de octubre de 2026, correspondiente a la semana epidemiológica finalizada el 17 de octubre. Las tasas de hospitalización son preliminares y pueden cambiar con nuevas notificaciones.
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