Tsikhanouskaya adelantó que se están formando nuevas estructuras de protesta, algunas clandestinas, y que ya habían tenido algún impacto ayudando a impulsar huelgas.
En un discurso ofrecido ante la llamada Asamblea Popular Panbielorrusa, consideró que Belarús "sufrió un ataque de los más crueles desde el exterior".