Salud
Fiji enfrenta una de las epidemias de VIH de crecimiento más rápido del mundo y declara emergencia nacional
SUVA, Fiji. — Fiji, conocido internacionalmente por sus playas y resorts del Pacífico Sur, enfrenta ahora una emergencia sanitaria que avanza a una velocidad excepcional: una epidemia de VIH que especialistas describen como la de crecimiento más rápido del mundo.
El gobierno declaró formalmente el VIH como emergencia nacional el 15 de septiembre de 2026, después de años de aumentos cada vez más pronunciados y un nuevo récord de diagnósticos durante 2025. La Organización Mundial de la Salud y UNAIDS respaldaron la medida y calificaron la situación como uno de los incrementos más abruptos de nuevas infecciones observados globalmente.
La escala del cambio es extraordinaria.
UNAIDS estima que las nuevas infecciones por VIH en Fiji aumentaron 12 veces entre 2010 y 2025. Para el año pasado calculaba que aproximadamente 9.100 personas vivían con VIH en un país cuya población es inferior al millón de habitantes.
Durante la Conferencia Internacional sobre el Sida de 2026, el especialista Jason Mitchell, quien dirige la respuesta nacional de Fiji frente al brote, describió la situación como la epidemia de VIH de más rápido crecimiento del mundo. Organizaciones internacionales han utilizado de manera más conservadora la expresión “una de las de más rápido crecimiento”.
Récord de diagnósticos en 2025
El Ministerio de Salud y Servicios Médicos de Fiji registró 2.016 nuevos diagnósticos de VIH en 2025, la cifra anual más elevada documentada en el país.
Representó un incremento de 27% respecto a los 1.583 casos registrados en 2024.
La tendencia se ha acelerado especialmente desde 2022.
El informe nacional señala que la División Central y Oriental pasó de 135 casos en 2022 a más de 1.100 durante 2024 y alcanzó 1.376 diagnósticos en 2025.
El aumento no puede atribuirse exclusivamente a una sola causa.
El propio Ministerio de Salud explica que parte del crecimiento en diagnósticos refleja una ampliación de las pruebas y una mejor vigilancia epidemiológica, pero también confirma que existe transmisión sostenida y creciente, particularmente entre jóvenes y poblaciones de mayor riesgo.
Miles podrían vivir con VIH sin saberlo
Uno de los mayores problemas es la distancia entre el número de personas diagnosticadas y las estimaciones epidemiológicas.
UNAIDS calcula que 9.100 personas vivían con VIH en Fiji durante 2025.
Sin embargo, apenas 39% conocía su estado serológico y solamente 22% estaba accediendo a tratamiento antirretroviral, según las estimaciones internacionales.
Esto significa que miles de personas podrían vivir con el virus sin conocer su diagnóstico o sin haber iniciado tratamiento.
La diferencia es fundamental para controlar una epidemia.
Los medicamentos antirretrovirales pueden reducir el VIH en la sangre hasta niveles indetectables. Una persona que mantiene una carga viral indetectable mediante tratamiento no transmite sexualmente el VIH, principio conocido como U=U —indetectable equivale a intransmisible—. UNAIDS subrayó ese mensaje al anunciar su apoyo a la emergencia en Fiji.
Metanfetamina y uso compartido de agujas impulsan la transmisión
Una de las características más preocupantes de la epidemia de Fiji es el fuerte aumento de infecciones relacionadas con el consumo de drogas inyectables, especialmente metanfetamina.
Durante años, Fiji ha formado parte de rutas utilizadas para transportar drogas ilícitas a través del Pacífico hacia mercados como Australia y Nueva Zelanda.
La disponibilidad local de metanfetamina ha aumentado y, con ella, las prácticas de inyección insegura.
Una evaluación respaldada por la OMS y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo concluyó que la falta de acceso suficiente a agujas y jeringas estériles está exponiendo a las personas que se inyectan drogas a un alto riesgo de adquirir VIH.
Entre las personas que comenzaron tratamiento contra el VIH en 2024, 48% eran personas que se inyectaban drogas, según la OMS.
Los datos más recientes de UNAIDS muestran que, entre los casos donde se conoce el modo de transmisión, más de la mitad está relacionada con transmisión sexual y más de 42% con uso de drogas inyectables.
La epidemia, por tanto, ya no puede entenderse solamente como un problema concentrado en una población específica.
Jóvenes están entre los más afectados
Los nuevos diagnósticos se concentran de manera importante entre adultos jóvenes.
Especialistas que participan en la respuesta nacional han advertido que una gran proporción de las nuevas infecciones corresponde a personas en edades productivas, particularmente entre los 20 y 34 años.
UNAIDS también ha señalado una fuerte aceleración entre jóvenes de Fiji: las nuevas infecciones en esa población aumentaron de manera excepcional desde 2010, en paralelo con el incremento de infecciones relacionadas con drogas inyectables.
El impacto puede extenderse más allá de la salud individual.
Un aumento sostenido del VIH entre jóvenes puede generar mayores necesidades de atención médica, presión sobre los sistemas sanitarios y consecuencias económicas y sociales para familias y comunidades.
También preocupa la transmisión de madres a hijos
Otra señal especialmente grave aparece entre niños.
El informe nacional de Fiji registró 117 muertes relacionadas con VIH durante 2025. De ellas, 17 correspondieron a menores de 15 años, una cifra que el propio documento relaciona con brechas persistentes en los servicios destinados a prevenir la transmisión de madre a hijo.
La transmisión vertical puede ocurrir durante el embarazo, el parto o la lactancia.
Pero con diagnóstico temprano, tratamiento antirretroviral adecuado y atención médica apropiada, el riesgo de transmisión puede reducirse drásticamente.
La presencia de casos pediátricos en Fiji muestra que las fallas no están únicamente en evitar nuevas infecciones entre adultos: también existen problemas para diagnosticar y tratar a mujeres embarazadas a tiempo.
Fiji pasó de brote a emergencia nacional
El deterioro no ocurrió de un día para otro.
En enero de 2025, Fiji declaró inicialmente un brote nacional de VIH debido al rápido aumento de diagnósticos.
El país ya había adoptado su HIV Surge Strategy 2024-2027 y posteriormente puso en marcha un plan específico de respuesta al brote con apoyo de OMS, UNAIDS y otros socios.
Pero las cifras continuaron aumentando.
Ante esa realidad, el gobierno elevó la respuesta a emergencia nacional en septiembre de 2026.
La medida permitió llevar el problema a un nivel superior del gobierno y establecer un subcomité del gabinete encargado de remover obstáculos legales y administrativos.
Gobierno prepara programa de agujas y jeringas
Una de las principales modificaciones será la introducción de programas de reducción de daños.
UNAIDS informó que Fiji planea establecer un programa de agujas y jeringas, una intervención utilizada internacionalmente para reducir la transmisión de VIH y otras infecciones entre personas que se inyectan drogas.
Para implementarlo serán necesarias modificaciones legislativas que el gobierno espera llevar al Parlamento.
La estrategia también contempla ampliar las pruebas de VIH, acceso a tratamiento y medicamentos preventivos conocidos como PrEP, incluidos productos de larga duración.
La PrEP puede reducir significativamente el riesgo de adquirir VIH cuando se utiliza correctamente por personas sin el virus que presentan un riesgo elevado.
El estigma dificulta la respuesta
Las barreras no son únicamente médicas.
La OMS, UNAIDS y organizaciones comunitarias han señalado repetidamente al estigma y la discriminación como obstáculos para que las personas se hagan pruebas o busquen tratamiento.
El temor a ser identificado como usuario de drogas, a revelar determinadas prácticas sexuales o a recibir rechazo social puede alejar a las personas de los servicios sanitarios.
Eso tiene consecuencias directas sobre la transmisión.
Una persona que no sabe que vive con VIH no puede iniciar tratamiento para proteger su salud y reducir la posibilidad de transmitir el virus.
Por eso las autoridades están intentando ampliar las pruebas gratuitas y confidenciales y aumentar el trabajo realizado por organizaciones comunitarias y promotores pares.
VIH no se transmite por contacto cotidiano
Autoridades internacionales también intentan combatir información falsa.
El VIH no se transmite por abrazar, dar la mano, compartir alimentos, utilizar el mismo baño o convivir normalmente con una persona que tiene el virus.
UNAIDS insistió en ese mensaje después de la declaración de emergencia, advirtiendo que la respuesta debe generar acción y no miedo.
El virus puede transmitirse principalmente mediante determinados fluidos corporales, incluido durante relaciones sexuales sin protección, al compartir equipos utilizados para inyectar drogas y de madre a hijo cuando no existen medidas preventivas adecuadas.
Una epidemia pequeña en números globales, enorme para Fiji
En términos absolutos, Fiji registra muchos menos casos que países con grandes epidemias de VIH.
El problema es la velocidad del crecimiento y el tamaño de la población.
UNAIDS calcula que la región Asia-Pacífico tiene alrededor de siete millones de personas viviendo con VIH y que países como Fiji, Filipinas y Papúa Nueva Guinea se encuentran entre los que experimentan aumentos más acelerados.
En Fiji, ese crecimiento se ha producido en un sistema sanitario relativamente pequeño que debe responder simultáneamente a la prevención, pruebas, tratamiento, atención pediátrica, adicción a drogas y reducción del estigma.
La epidemia todavía puede cambiar de rumbo
A pesar de las cifras, las agencias internacionales insisten en que la situación no es irreversible.
El VIH puede prevenirse y tratarse.
La ampliación rápida de pruebas, terapia antirretroviral, PrEP, servicios de reducción de daños y prevención de transmisión maternoinfantil puede modificar la trayectoria de una epidemia en pocos años.
La directora ejecutiva de UNAIDS, Winnie Byanyima, dijo que Fiji ha reconocido la urgencia y está aumentando su respuesta, pero señaló que el caso demuestra cómo una epidemia puede cambiar rápidamente cuando los sistemas de prevención y tratamiento no alcanzan a las poblaciones afectadas.
La OMS también aseguró que continuará proporcionando asistencia técnica al país mientras se amplían los servicios.
Fiji pasó en poco más de una década de registrar una epidemia relativamente pequeña a convertirse en uno de los países con mayor aceleración de nuevas infecciones por VIH en el mundo.
El país registró un récord de 2.016 nuevos diagnósticos en 2025, mientras UNAIDS estima que las nuevas infecciones se multiplicaron por 12 desde 2010.
El desafío ahora no es solamente detener nuevas transmisiones.
Fiji necesita encontrar a miles de personas que posiblemente viven con VIH sin saberlo, incorporarlas rápidamente al tratamiento, ampliar la prevención entre jóvenes y usuarios de drogas inyectables y evitar nuevas infecciones en recién nacidos.
La declaración de emergencia nacional reconoce la magnitud de la crisis.
Lo que ocurra a continuación dependerá de la rapidez con la que esas medidas logren llegar a quienes más las necesitan.
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