Noticias Nacionales
Hawái en alerta ante posible nueva erupción del volcán Kīlauea durante la primera semana de noviembre
HAWÁI. Los científicos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) mantienen una estrecha vigilancia sobre el volcán Kīlauea, ubicado en la Isla Grande de Hawái, ante la posibilidad de que registre su episodio eruptivo número 56 durante los primeros días de noviembre.
El Observatorio Vulcanológico de Hawái informó en su actualización oficial del 31 de octubre que el período estimado para una nueva fase de fuentes de lava se sitúa entre el 3 y el 10 de noviembre de 2026.
Sin embargo, los especialistas advierten que se trata de una previsión sujeta a cambios, basada en el comportamiento del volcán y en las mediciones de los instrumentos instalados en su cumbre.
Hasta el último informe oficial consultado, la actividad eruptiva en el cráter Halemaʻumaʻu permanecía en pausa desde el 17 de octubre, cuando finalizó el episodio número 55.
Los científicos detectan señales de acumulación de presión
Los instrumentos del USGS han registrado una inflación lenta y sostenida del terreno en la cumbre del Kīlauea, un fenómeno relacionado con la acumulación de magma en el sistema volcánico.
Este comportamiento es uno de los indicadores que utilizan los investigadores para evaluar la posibilidad de una nueva erupción.
Durante las observaciones más recientes, los científicos identificaron incandescencia intensa e intermitente en las aberturas volcánicas, pequeñas salpicaduras de material incandescente y episodios de temblor sísmico.
El informe del 31 de octubre también registró siete pequeños terremotos de magnitud inferior a 1,5 en la zona de la cumbre durante las 24 horas anteriores.
Aunque estas señales son compatibles con el proceso de presurización del sistema volcánico, no permiten establecer con exactitud el momento en que comenzaría una nueva fase de fuentes de lava.
La próxima erupción podría producirse entre el 3 y el 10 de noviembre
La fecha estimada para el episodio número 56 ha cambiado durante los últimos días debido a variaciones en las mediciones de deformación del terreno.
Inicialmente, los modelos contemplaban una nueva fase eruptiva entre finales de octubre y los primeros días de noviembre.
Posteriormente, el observatorio ajustó sus cálculos y estableció una nueva ventana entre el 3 y el 10 de noviembre.
Los científicos explicaron que el comportamiento previo al episodio número 55 fue diferente del registrado en erupciones anteriores.
En aquella ocasión, los instrumentos detectaron períodos prolongados de estabilidad o disminución de la inclinación del terreno, en lugar de un incremento continuo como el observado antes de otros episodios.
Por esta razón, los especialistas reconocen que existe incertidumbre sobre la evolución del volcán y que la fecha prevista podría modificarse nuevamente.
La última erupción lanzó fuentes de lava de 220 metros
El episodio eruptivo número 55 comenzó a las 3:19 de la madrugada del 17 de octubre de 2026 y terminó a las 9:03 de esa misma mañana, hora local de Hawái.
Durante esas horas, el volcán produjo fuentes de lava que alcanzaron aproximadamente 220 metros de altura desde una abertura situada en la zona norte del cráter.
La columna eruptiva llegó a una altitud aproximada de 7.500 metros sobre el nivel del mar.
De acuerdo con el USGS, la caída de fragmentos volcánicos se concentró principalmente en sectores cerrados al público dentro del Parque Nacional de los Volcanes de Hawái.
La actividad formó parte de una secuencia de erupciones intermitentes iniciada el 23 de diciembre de 2024.
Desde entonces, el Kīlauea ha registrado numerosos episodios de expulsión de lava, separados por períodos de relativa calma.
En general, estas fases de fuentes de lava han durado menos de 12 horas, aunque los intervalos entre una y otra han variado.
¿Existe peligro para las comunidades cercanas?
El USGS mantiene al Kīlauea en nivel de alerta volcánica ADVISORY, equivalente a una condición de vigilancia por actividad superior a la normal, y en código aeronáutico amarillo.
Esto significa que las autoridades continúan monitoreando el volcán, pero no constituye una confirmación de que una nueva erupción haya comenzado.
Hasta el último reporte consultado, la actividad eruptiva reciente permanecía concentrada en el área del cráter Halemaʻumaʻu, dentro de una zona del parque nacional que está cerrada al público.
No obstante, los especialistas recuerdan que los volcanes activos pueden presentar cambios y que el movimiento del magma bajo tierra podría modificar la ubicación de futuras manifestaciones eruptivas.
Entre los principales peligros asociados al Kīlauea se encuentran las emisiones de gases volcánicos, la caída de ceniza y fragmentos de roca, las grietas en el terreno y posibles desprendimientos en áreas inestables.
El dióxido de azufre liberado por el volcán puede reaccionar en la atmósfera y producir una contaminación conocida como vog, una mezcla de gases y partículas que puede afectar la calidad del aire.
Este fenómeno representa una preocupación especial para personas con problemas respiratorios, especialmente cuando las condiciones del viento transportan los gases hacia comunidades habitadas.
El viento puede transportar gases y partículas volcánicas
Los científicos explican que incluso durante los períodos en los que no se producen grandes fuentes de lava, el Kīlauea continúa liberando gases.
En las pausas entre episodios, las emisiones de dióxido de azufre suelen situarse entre 1.000 y 5.000 toneladas diarias, de acuerdo con el observatorio.
La dirección del viento influye directamente en las zonas que pueden experimentar mayor concentración de contaminación volcánica.
Durante una erupción, también pueden liberarse pequeñas partículas de vidrio volcánico, ceniza y materiales conocidos como cabellos de Pele, filamentos extremadamente finos formados por lava fundida.
Estas partículas pueden provocar irritación en la piel, los ojos y las vías respiratorias.
Por ello, las autoridades recomiendan evitar las zonas restringidas, reducir la exposición a partículas volcánicas y mantenerse atentos a los avisos oficiales sobre calidad del aire.
Un volcán bajo vigilancia permanente
El Kīlauea es uno de los volcanes más activos del planeta y forma parte del sistema volcánico de la Isla Grande de Hawái.
Su actividad es supervisada por el Observatorio Vulcanológico de Hawái, dependiente del Servicio Geológico de Estados Unidos.
Los investigadores utilizan estaciones sísmicas, cámaras de vigilancia, instrumentos que miden las deformaciones del terreno y sistemas de análisis de gases para estudiar los cambios que ocurren bajo la superficie.
Estos equipos permiten identificar señales de movimiento del magma y emitir estimaciones sobre posibles nuevas fases eruptivas.
Sin embargo, predecir una erupción volcánica sigue siendo un proceso complejo.
Los científicos pueden identificar patrones que sugieren un aumento de la actividad, pero no siempre pueden precisar el día o la hora de una erupción.
Recomendaciones para residentes y visitantes
Las autoridades aconsejan a quienes viven en la Isla Grande o tienen previsto visitar el Parque Nacional de los Volcanes de Hawái que consulten los comunicados del USGS, del Servicio de Parques Nacionales y de Protección Civil del Condado de Hawái.
También recomiendan respetar los cierres de seguridad y evitar acercarse a bordes de cráteres, grietas o terrenos volcánicos inestables.
Las personas sensibles a la contaminación del aire deben prestar especial atención a los reportes sobre gases volcánicos y seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias.
Hasta el último informe verificado, el USGS no había confirmado el inicio del episodio eruptivo número 56.
El pronóstico permanece sujeto a la evolución de los indicadores científicos durante los próximos días.
Hawái espera una nueva fase de actividad volcánica
La posibilidad de una nueva erupción del Kīlauea mantiene concentrada la atención de científicos y autoridades, especialmente por el comportamiento inusual observado durante los episodios más recientes.
La ventana estimada entre el 3 y el 10 de noviembre representa una previsión científica y no una garantía de que la erupción ocurrirá en ese período.
El Observatorio Vulcanológico de Hawái continuará evaluando los movimientos sísmicos, la deformación del terreno y las emisiones de gases para actualizar sus pronósticos.
Telediario.tv continuará informando sobre la evolución del Kīlauea y cualquier cambio oficial en los niveles de alerta o las recomendaciones de seguridad.
–
Esta noticia es posible gracias a Kanner & Pintaluga, abogados especializados en lesiones personales, daños a la propiedad y reclamos por huracanes.
Llámalos al 1-888-BUFETE (1-888-283-3831).
Visita:
hurricanedamage.com
kpattorney.com
¡Están listos para ayudarte!
