Conéctate con nosotros

Noticias Internacionales

Flujo de crudo por el estrecho de Ormuz vuelve a niveles previos a la guerra, pero persiste escasez de combustibles

Publicado

el

ESTRECHO DE ORMUZ. — El transporte de petróleo crudo a través del estrecho de Ormuz ha regresado prácticamente a los niveles registrados antes de la guerra con Irán, pero la recuperación está lejos de significar una normalización del mercado energético mundial.

Datos de Kpler, empresa especializada en seguimiento de buques y flujos comerciales, muestran que el crudo que atravesó Ormuz alcanzó un promedio móvil de siete días de aproximadamente 13,5 millones de barriles diarios, igualando la referencia previa al conflicto.

El aumento ha sido posible mediante una combinación de escoltas militares estadounidenses, transferencias de petróleo entre buques y un mayor uso de oleoductos que permiten evitar parcialmente el estrecho.

La recuperación, sin embargo, es marcadamente desigual.

Combustibles refinados siguen muy por debajo de lo normal

Mientras el crudo vuelve a circular en grandes cantidades, los envíos de productos refinados continúan severamente restringidos.

Según los datos de Kpler citados en el reporte original, los productos refinados que atraviesan Ormuz registraban un promedio de siete días de aproximadamente 677.000 barriles diarios.

Antes de la guerra eran aproximadamente 3,6 millones de barriles diarios.

Esto significa que la recuperación del petróleo crudo no se ha trasladado todavía al suministro de diésel, gasolina y otros combustibles utilizados directamente por consumidores, transportistas e industrias.

La Agencia Internacional de Energía ya había advertido en septiembre que la mayor tensión del mercado se encontraba precisamente en los productos refinados. Según la IEA, las exportaciones netas de diésel y gasóleo de los países del Golfo promediaron apenas 390.000 barriles diarios en agosto, poco más de una cuarta parte del nivel anterior a la guerra.

¿Por qué puede haber petróleo pero faltar combustible?

El petróleo crudo y los combustibles terminados no son lo mismo.

El crudo extraído de los yacimientos debe pasar por refinerías para convertirse en gasolina, diésel, combustible de aviación y otros derivados.

Por eso, restablecer el movimiento de petroleros no soluciona automáticamente la escasez de combustibles si las refinerías, terminales y cadenas logísticas continúan afectadas.

La IEA señaló que las interrupciones en el Golfo se han combinado con problemas en el sistema de refinación ruso, aumentando la presión sobre el mercado internacional de diésel.

Más petróleo está evitando Ormuz

La recuperación también depende de rutas alternativas.

Kpler estima que aproximadamente 40% del petróleo crudo del Golfo ahora evita Ormuz mediante oleoductos, frente a alrededor del 17% antes de la guerra.

Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos cuentan con infraestructura que permite transportar parte de su producción hacia terminales ubicadas fuera del estrecho.

Estas rutas reducen la dependencia de Ormuz, pero tienen capacidad limitada y también pueden resultar vulnerables a interrupciones.

Transferencias de petróleo entre barcos

Otra estrategia utilizada para mantener las exportaciones consiste en trasladar el petróleo mediante buques que atraviesan Ormuz y posteriormente transferir la carga a otros petroleros frente a Emiratos Árabes Unidos u Omán.

Según Kpler, más del 70% del crudo que atravesó Ormuz durante agosto utilizó este tipo de transferencia entre embarcaciones.

El mecanismo reduce el tiempo durante el cual los grandes petroleros quedan expuestos dentro de la zona de mayor riesgo.

Pero también aumenta los costos y la complejidad logística.

Protección militar estadounidense

La recuperación de los flujos también está vinculada a la protección proporcionada por fuerzas estadounidenses a embarcaciones que operan en la región.

Analistas citados en el reporte original advierten que este sistema requiere un considerable despliegue militar y supone costos elevados, por lo que existe incertidumbre sobre cuánto tiempo podrá mantenerse.

Además, el regreso de los volúmenes de crudo no significa que hayan desaparecido los riesgos para la navegación.

La seguridad del estrecho continúa condicionada por el conflicto y por la posibilidad de nuevas acciones contra embarcaciones o infraestructura energética.

El mercado mundial sigue bajo presión

El efecto puede observarse especialmente en el diésel.

En su informe de septiembre, la IEA señaló que los precios estadounidenses del diésel y gasóleo habían superado el equivalente a $200 por barril a comienzos de ese mes, aproximadamente 94% por encima de los niveles anteriores a la guerra.

La agencia también indicó que los márgenes de refinación alcanzaron niveles récord en la cuenca atlántica.

La situación refleja una diferencia fundamental en el mercado actual: la disponibilidad de petróleo crudo está mejorando más rápidamente que la disponibilidad de combustibles refinados.

China añade otra presión al mercado

La situación podría complicarse durante octubre.

Fuentes de la industria dijeron a Reuters que refinadores chinos suspendieron exportaciones de combustibles previstas para octubre con el objetivo de reconstruir inventarios domésticos.

Según esas fuentes, las existencias chinas de diésel estaban aproximadamente 20 millones de barriles por debajo de los niveles anteriores a la guerra y las de gasolina unos 9 millones por debajo.

Una reducción de las exportaciones chinas puede limitar otra fuente potencial de suministro en momentos en que el mercado internacional de productos refinados permanece ajustado.

Recuperación del crudo no significa normalización

Las cifras muestran una recuperación importante.

Los flujos regionales de petróleo crudo, incluyendo el Golfo Pérsico y el mar Rojo, alcanzaron recientemente un promedio de siete días de aproximadamente 19,5 millones de barriles diarios, superior a una referencia previa a la guerra cercana a 17 millones.

Pero cuando se suman crudo y productos refinados que atraviesan específicamente Ormuz, el volumen permanece por debajo de los niveles anteriores al conflicto debido a la debilidad de los combustibles terminados.

El regreso del petróleo crudo a niveles previos a la guerra representa una mejora significativa para el suministro energético mundial, pero no equivale a una normalización completa. Los combustibles refinados continúan escasos, la logística depende de costosas rutas alternativas y protección militar, y el riesgo de nuevas interrupciones sigue presente.

–

Esta noticia es posible gracias a Kanner & Pintaluga, abogados especializados en lesiones personales, daños a la propiedad y reclamos por huracanes.

Llámalos al 1-888-BUFETE (1-888-283-3831).

Visita:

hurricanedamage.com

kpattorney.com

¡Están listos para ayudarte!