Inmigracion
Unos 34.000 salvadoreños en la región de Washington quedan en incertidumbre por el futuro del TPS
WASHINGTON.— Decenas de miles de inmigrantes salvadoreños que viven en el área metropolitana de Washington continúan en un limbo migratorio después de que venciera el plazo previsto para la actual designación del Estatus de Protección Temporal, conocido como TPS, sin que la administración del presidente Donald Trump anunciara una decisión definitiva sobre el futuro del programa.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó que los beneficiarios salvadoreños mantienen por ahora sus protecciones y que anunciará una decisión “en el momento apropiado”, sin establecer una nueva fecha.
La situación tiene un impacto particularmente fuerte en la región conocida como DMV —Washington D.C., Maryland y Virginia—, donde organizaciones locales estiman que viven más de 34.000 salvadoreños beneficiarios de TPS.
La protección estaba programada para terminar el 9 de septiembre
La última extensión formal del TPS para El Salvador fue aprobada en enero de 2025.
El Departamento de Seguridad Nacional extendió entonces la designación por 18 meses, desde el 10 de marzo de 2025 hasta el 9 de septiembre de 2026, debido a las condiciones que, en ese momento, impedían un regreso seguro de los beneficiarios.
La fecha llegó esta semana sin que DHS publicara una terminación definitiva ni una nueva extensión formal en el Registro Federal.
La agencia indicó posteriormente que los salvadoreños amparados por TPS siguen protegidos mientras se prepara un anuncio.
La ley prevé una extensión si no existe una decisión de terminación
La Ley de Inmigración y Nacionalidad exige que el gobierno revise las condiciones de un país antes de que termine una designación de TPS.
El estatuto establece que, si la autoridad no determina que el país dejó de cumplir las condiciones necesarias para el programa, la designación se extiende por seis meses, aunque también puede prolongarse por 12 o 18 meses.
Associated Press informó que, ante la ausencia de una decisión pública de terminación, la protección salvadoreña tendría una extensión automática de seis meses bajo la ley. Sin embargo, DHS todavía no ha anunciado formalmente cuál será la situación a largo plazo ni una nueva fecha definitiva para el programa.
Por eso, el escenario actual debe describirse como protección temporal mantenida, pero con futuro incierto, y no como una cancelación ya consumada.
Entre 32.000 y 34.000 beneficiarios viven en el área de Washington
Las estimaciones locales varían ligeramente dependiendo de la fuente y de cómo se delimita el área metropolitana.
NBC Washington calcula alrededor de 32.000 beneficiarios salvadoreños de TPS en el área metropolitana, mientras organizaciones como Ayuda y medios locales utilizan una cifra cercana a 34.000 en la región DMV.
Los datos de FWD.us muestran la importancia particular de Maryland y Virginia: aproximadamente 23.000 beneficiarios viven en Maryland y 11.000 en Virginia.
Eso convierte al corredor Washington-Maryland-Virginia en una de las principales concentraciones de salvadoreños protegidos por TPS en Estados Unidos.
Maryland concentra una de las poblaciones más grandes
Maryland tiene una relación especialmente estrecha con la comunidad salvadoreña.
FWD.us estima que unos 23.000 salvadoreños con TPS viven en el estado, la tercera cifra más alta del país después de California y Texas. Virginia tendría aproximadamente 11.000.
Prince George’s County, por ejemplo, alberga aproximadamente 43.000 inmigrantes salvadoreños en total, aunque no todos poseen TPS. El gobierno local ha advertido sobre el impacto que una eventual terminación podría tener sobre familias, empleadores y comunidades.
¿Qué es el TPS?
El Estatus de Protección Temporal permite que ciudadanos de determinados países que ya se encuentran en Estados Unidos permanezcan legalmente cuando su país enfrenta conflictos armados, desastres naturales u otras condiciones extraordinarias que dificultan un retorno seguro.
Mientras la protección está vigente, los beneficiarios pueden estar protegidos contra la deportación y obtener autorización para trabajar.
El TPS no equivale a residencia permanente, no entrega automáticamente una green card y tampoco crea por sí solo una vía directa hacia la ciudadanía.
En el caso salvadoreño, la designación actualmente relevante fue creada en 2001 después de dos devastadores terremotos y se ha extendido repetidamente durante aproximadamente 25 años.
Miles han construido toda su vida en Estados Unidos
Una característica que distingue al TPS salvadoreño es el tiempo que muchos beneficiarios llevan en el país.
Numerosos inscritos han residido legalmente y trabajado en Estados Unidos durante más de dos décadas. Algunos llegaron siendo jóvenes, criaron hijos estadounidenses, compraron viviendas y desarrollaron negocios o carreras profesionales.
La National TPS Alliance estima que aproximadamente 170.000 salvadoreños mantienen actualmente TPS en todo el país, de los cuales unos 152.000 participan en la fuerza laboral.
Associated Press utiliza una estimación más amplia de alrededor de 200.000 personas, reflejando diferencias entre bases de datos y criterios de conteo.
La región de Washington tendría un impacto económico considerable
El debate tampoco se limita al estatus migratorio.
FWD.us y la National TPS Alliance estiman que los salvadoreños con TPS generan aproximadamente $5.400 millones anuales en actividad económica en Estados Unidos y pagan unos $1.500 millones en impuestos federales, estatales y locales.
Solo en el área metropolitana de Washington, la contribución económica anual estimada alcanza aproximadamente $965 millones, según el mismo análisis.
Los trabajadores salvadoreños con TPS tienen una presencia considerable en sectores como construcción, mantenimiento de edificios, transporte, manufactura y servicios de alimentos.
¿Qué ocurriría si Trump termina finalmente el TPS?
Una futura terminación tendría consecuencias importantes, pero no significaría que cada beneficiario sería deportado inmediatamente.
Las personas que dependan únicamente del TPS podrían perder su protección contra la deportación y, eventualmente, su autorización de empleo una vez que termine legalmente la designación y cualquier periodo de transición establecido por DHS.
Sin embargo, algunos beneficiarios pueden tener simultáneamente otra base migratoria, una solicitud pendiente o un estatus diferente que les permita permanecer legalmente.
Por esa razón, la situación migratoria debe analizarse individualmente y no puede afirmarse que las aproximadamente 170.000 personas serían automáticamente deportadas el mismo día.
La administración Trump ha terminado el TPS para otros países
La incertidumbre entre los salvadoreños se produce en medio de una campaña más amplia de la administración Trump para reducir el alcance del TPS.
El gobierno ha avanzado durante su segundo mandato con terminaciones o intentos de terminación de las protecciones para inmigrantes de varios países, entre ellos Venezuela, Haití y Siria.
Ese historial alimenta el temor de que El Salvador pueda ser el próximo país en perder la designación.
Hasta este jueves, sin embargo, DHS no ha anunciado que el TPS salvadoreño haya terminado definitivamente.
El Salvador tiene hoy una situación muy distinta a la de 2001
El debate federal se concentra en si las condiciones que justificaron durante años la protección continúan existiendo.
El TPS actual surgió después de los terremotos de 2001, pero sus sucesivas extensiones consideraron además condiciones sociales, económicas, ambientales y de seguridad que dificultaban la absorción de grandes cantidades de retornados.
El Salvador ha experimentado una caída drástica en los homicidios bajo el gobierno del presidente Nayib Bukele, cuyo gobierno mantiene una relación cercana con Trump.
Esa mejora en seguridad podría formar parte de la evaluación del gobierno estadounidense. Al mismo tiempo, organizaciones de derechos humanos continúan cuestionando las condiciones del régimen de excepción y otras políticas internas salvadoreñas.
Bukele no ha solicitado públicamente una nueva extensión
En ciclos anteriores, gobiernos salvadoreños presionaron activamente a Washington para mantener el TPS.
Associated Press informó que Bukele no ha realizado públicamente una solicitud similar durante este proceso, pese a que las remesas enviadas por salvadoreños residentes en Estados Unidos siguen teniendo gran importancia para la economía de su país.
El gobierno salvadoreño tampoco ha anunciado públicamente un plan especial para recibir de manera masiva a beneficiarios que eventualmente pierdan la protección.
Familias con hijos estadounidenses enfrentan incertidumbre
El impacto potencial también alcanzaría a ciudadanos estadounidenses.
FWD.us y la National TPS Alliance estiman que más de 150.000 niños ciudadanos estadounidenses tienen al menos un padre salvadoreño con TPS.
Eso significa que una futura terminación podría obligar a muchas familias a decidir entre separarse, trasladarse juntas a El Salvador o buscar otra vía migratoria dentro de Estados Unidos.
Para la región de Washington, donde la comunidad salvadoreña tiene décadas de presencia, esa posibilidad podría afectar escuelas, lugares de trabajo, iglesias, pequeños negocios y redes familiares.
¿Qué deben saber ahora los beneficiarios?
El mensaje más importante es que el TPS salvadoreño no desapareció automáticamente el 9 de septiembre.
DHS ha dicho expresamente que las personas actualmente protegidas mantienen la protección mientras la agencia prepara su anuncio.
No existe en este momento una orden oficial que obligue a todos los beneficiarios a abandonar Estados Unidos ni un anuncio de deportación inmediata.
También es importante desconfiar de mensajes en redes sociales que aseguren que todos los salvadoreños con TPS ya quedaron indocumentados o que deben abandonar inmediatamente sus empleos.
Cualquier cambio definitivo deberá aclarar su alcance, fecha efectiva y consecuencias sobre las autorizaciones de empleo.
Para aproximadamente 34.000 salvadoreños del área de Washington, Maryland y Virginia, el vencimiento de la fecha del 9 de septiembre no trajo la respuesta definitiva que llevaban meses esperando.
Por ahora conservan su protección migratoria. Pero siguen sin saber si podrán mantenerla durante años, algunos meses más o hasta que la administración Trump anuncie una futura terminación.
Después de aproximadamente 25 años bajo TPS, esa incertidumbre afecta a una comunidad que ya forma parte profundamente de la vida económica y social de la región de Washington.
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