Salud
India intensifica ofensiva de seguridad alimentaria con redadas, cierres y nuevas etiquetas de advertencia
NUEVA DELHI.— India atraviesa una de las campañas de fiscalización alimentaria más intensas de los últimos años, con miles de inspecciones, suspensiones de licencias, decomisos de productos y cierres temporales de establecimientos, mientras el gobierno intenta avanzar con un controvertido sistema de advertencias nutricionales en la parte frontal de los alimentos empacados.
La ofensiva involucra tanto a la Food Safety and Standards Authority of India (FSSAI), el regulador federal, como a autoridades estatales que han incrementado sus controles sobre restaurantes, cadenas internacionales, vendedores callejeros, almacenes y fabricantes. Reuters describió el momento actual como una ofensiva “sin precedentes” por su alcance y visibilidad pública.
El foco no se limita a restaurantes insalubres. Las investigaciones recientes han encontrado desde alimentos adulterados y deficiencias de higiene hasta fechas de vencimiento alteradas, etiquetas nutricionales presuntamente falsificadas y productos comercializados sin cumplir las normas vigentes.
Uno de cada cinco productos analizados presenta algún problema
Los datos gubernamentales citados por Reuters muestran la magnitud del desafío.
Desde 2020, inspectores de seguridad alimentaria han analizado más de 100.000 muestras cada año. Aproximadamente 20% han sido clasificadas como inseguras, por debajo de los estándares o con deficiencias de etiquetado.
La precisión es importante: esa cifra no significa que uno de cada cinco alimentos sea necesariamente peligroso para la salud. La categoría agrupa diferentes tipos de incumplimiento, desde problemas sanitarios hasta productos subestándar o etiquetas incorrectas.
Además, casi 8.000 licencias de negocios alimentarios fueron canceladas durante los últimos tres años, según los datos citados por Reuters.
La propia FSSAI ha reconocido la enorme escala del reto. India tiene una población de alrededor de 1.400 millones de personas y el regulador estima que se consumen aproximadamente 1,5 billones de comidas al año en el país.
1.300 kilos de paneer adulterado decomisados
Entre las operaciones recientes, FSSAI difundió imágenes de una inspección en el estado de Uttar Pradesh, en el norte del país, donde los agentes encontraron condiciones antihigiénicas y decomisaron aproximadamente 1.300 kilogramos de paneer adulterado.
El paneer es un queso fresco ampliamente consumido en India y una fuente importante de proteína para numerosos vegetarianos.
Las autoridades también han tomado medidas contra compañías de bebidas alcohólicas por irregularidades de etiquetado y contra fabricantes de bebidas energéticas por la manera en que algunos productos eran promocionados.
Maharashtra se convierte en epicentro de la ofensiva
Uno de los rostros más visibles de la campaña es Tukaram Mundhe, comisionado de Alimentos y Medicamentos del estado de Maharashtra, donde se encuentra Mumbai.
Desde que asumió el cargo en mayo, Mundhe ha encabezado o supervisado más de 3.000 inspecciones y redadas en restaurantes, vendedores callejeros, hoteles, clubes y comercios.
Las inspecciones han incluido establecimientos de cadenas como Domino’s, Pizza Hut y McDonald’s.
En agosto, las autoridades suspendieron las licencias de cuatro restaurantes Domino’s y un Pizza Hut después de detectar infracciones sanitarias que incluían problemas de control de plagas y limpieza.
Eso no significa que las cadenas hayan sido cerradas en toda India: las medidas afectaron establecimientos específicos inspeccionados por las autoridades de Maharashtra.
Las redadas se han vuelto virales
Una característica inusual de esta campaña es su enorme visibilidad pública.
Las agencias regulatorias han publicado fotografías, videos y comunicados detallados sobre las condiciones encontradas durante las inspecciones. Imágenes de cocinas con suciedad, plagas, alimentos vencidos y almacenamiento inadecuado se han difundido ampliamente en redes sociales.
Mundhe ha recibido un considerable respaldo popular, aunque su estilo de aplicación estricta también ha provocado impugnaciones judiciales por parte de algunos negocios.
Reuters reportó que tribunales han cuestionado algunas actuaciones y sancionado al departamento por medidas consideradas excesivas en determinados casos.
Investigan un almacén con etiquetas presuntamente falsificadas
Una de las investigaciones de mayor impacto ocurrió recientemente en Mumbai.
Inspectores encontraron en un almacén productos vencidos o próximos a vencer cuyas fechas de expiración e información nutricional presuntamente estaban siendo modificadas antes de su exportación.
Entre los productos encontrados había artículos fabricados originalmente por compañías como PepsiCo, Nestlé, Coca-Cola y Unilever. La presencia de esas marcas no significa que las empresas estuvieran involucradas en la operación de falsificación. Las compañías señaladas han negado haber autorizado esas exportaciones o participado en la manipulación.
Las autoridades investigan a operadores y exportadores involucrados en la operación.
Canadá examina posibles riesgos
El caso incluso generó atención internacional.
La Agencia Canadiense de Inspección de Alimentos comenzó a evaluar si los productos descubiertos podían representar algún riesgo para las importaciones canadienses, después de que investigadores encontraran paquetes con etiquetado en inglés y francés similar al utilizado en Canadá.
Hasta la información disponible, no existe evidencia de que esos productos alterados hayan llegado efectivamente al mercado canadiense.
Ahora la batalla se traslada a las etiquetas de advertencia
Mientras las inspecciones dominan titulares, India enfrenta otra disputa de enorme importancia para su industria de alimentos empacados, valorada en más de 100.000 millones de dólares.
FSSAI propuso recientemente introducir advertencias nutricionales visibles en la parte frontal de los envases.
El diseño planteado contempla un hexágono rojo para productos que superen los límites permitidos en al menos dos de tres nutrientes considerados de preocupación: azúcar añadida, sal y grasa saturada.
La medida todavía no es una regulación definitiva en plena aplicación.
¿Por qué la industria se opone?
Fabricantes de alimentos y organizaciones empresariales sostienen que los límites propuestos son demasiado estrictos.
Según ejecutivos consultados por Reuters, una gran proporción de los alimentos empacados podría terminar llevando advertencias rojas, incluidas categorías tradicionales en las que el azúcar, la sal o la grasa son componentes importantes.
La industria también cuestiona que las evaluaciones se realicen utilizando cantidades por 100 gramos en lugar de basarse únicamente en el tamaño habitual de una porción.
Las compañías temen que las advertencias tengan un efecto directo sobre la percepción de los consumidores y las ventas.
Pero los activistas dicen exactamente lo contrario
Paradójicamente, organizaciones de salud pública consideran que la propuesta es demasiado permisiva.
Su principal objeción está en la regla de los dos nutrientes.
Con el sistema propuesto, un alimento que sobrepase ampliamente el límite únicamente de azúcar, pero no los de sal o grasa saturada, podría no llevar el hexágono rojo.
La organización 3S And Our Health presentó una objeción ante la Corte Suprema argumentando que ese criterio crea una laguna favorable a la industria.
Por tanto, el gobierno se encuentra presionado desde ambos lados: las empresas consideran las reglas demasiado duras, mientras los defensores de salud pública sostienen que todavía no son suficientemente estrictas.
La Corte Suprema entra en la disputa
La discusión llegará nuevamente ante la Corte Suprema de India, que tiene previsto examinar el asunto el 10 de septiembre.
El tribunal ha venido considerando peticiones relacionadas con el etiquetado frontal y las obligaciones de FSSAI, mientras organizaciones de salud, gobierno e industria defienden diferentes modelos.
Una fuente gubernamental dijo a Reuters que el sistema podría implementarse por fases y endurecerse posteriormente para exigir advertencias individuales por cada nutriente que supere su límite.
Sin embargo, no existen todavía fechas definidas para esa eventual segunda etapa, y el gobierno espera conocer primero la posición de la Corte Suprema.
El debate se relaciona con la obesidad y las enfermedades crónicas
Las etiquetas también forman parte de una discusión más amplia sobre salud pública.
India tenía alrededor de 180 millones de adultos con sobrepeso u obesidad en 2021, según una investigación citada por Reuters, y las proyecciones plantean un fuerte incremento durante las próximas décadas.
Los defensores de las advertencias frontales sostienen que una identificación más clara de alimentos con niveles elevados de azúcar, sal o grasa permitiría a los consumidores tomar decisiones informadas.
Países como Chile y México ya utilizan sistemas de advertencias visibles en productos empacados.
El mercado de alimentos está creciendo más rápido que la supervisión
El desafío para India también está cambiando por la transformación de la forma en que se venden los alimentos.
El llamado quick commerce, que promete entregas de productos en pocos minutos, ya mueve unos 13.000 millones de dólares y procesa alrededor de 9 millones de pedidos diarios, según Reuters.
El sector recibió una ofensiva regulatoria importante en agosto después de que inspectores encontraran cucarachas, roedores, vegetales podridos y otras deficiencias sanitarias en determinados almacenes.
Al mismo tiempo, el mercado de bebidas energéticas está creciendo rápidamente y apenas en julio recibió nuevos requisitos específicos de etiquetado.
¿Qué está confirmado y qué sigue pendiente?
Está confirmado que las autoridades han intensificado las inspecciones, suspendido licencias, decomisado productos y aumentado la fiscalización en distintos estados.
También está confirmado que FSSAI ha propuesto un sistema de hexágonos rojos para determinados alimentos empacados.
Lo que todavía no está definido es cómo quedará finalmente ese sistema de etiquetado, cuándo entrará plenamente en vigor y si la Corte Suprema exigirá modificaciones al proyecto actualmente planteado.
La ofensiva alimentaria de India combina dos problemas distintos pero conectados: el cumplimiento de las reglas sanitarias existentes y el intento de crear normas más claras para informar a los consumidores sobre lo que contienen los productos empacados.
Las redadas han demostrado que existen problemas importantes de higiene, almacenamiento, adulteración y etiquetado. Pero la controversia alrededor del hexágono rojo muestra que el siguiente desafío será decidir qué información debe aparecer claramente en el frente de millones de productos y qué nivel de riesgo debe activar una advertencia.
La próxima audiencia de la Corte Suprema puede convertirse en un momento decisivo para una política que afectaría tanto a consumidores como a una industria valorada en más de $100.000 millones.
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