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Trump evalúa una ofensiva contra Irán mientras Pakistán impulsa nuevas gestiones diplomáticas
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que está considerando lanzar una ofensiva militar de gran escala contra Irán, en medio de una escalada del conflicto en Medio Oriente y mientras continúan las operaciones estadounidenses contra objetivos iraníes.
Según declaraciones concedidas por Trump a Axios y citadas en el texto proporcionado, el mandatario aseguró que se encuentra cerca de tomar una decisión sobre una posible operación militar de mayor alcance que las realizadas hasta ahora. El presidente sostuvo además que Irán «aún no ha sufrido suficiente» y reiteró que mantiene abierta la posibilidad de una acción de gran magnitud.
Mientras tanto, Reuters informó —según tres fuentes paquistaníes citadas en el texto— que Pakistán intenta reactivar las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, estancadas desde hace varios meses. El objetivo sería encontrar una salida diplomática que contribuya a frenar el aumento de las hostilidades.
Tras conocerse esa información, los mercados financieros reaccionaron positivamente: las bolsas registraron avances y los precios internacionales del petróleo retrocedieron, reflejando las expectativas de los inversionistas de que aún exista margen para una solución negociada.
En el plano militar, las fuerzas estadounidenses continuaron sus ataques contra objetivos iraníes, mientras funcionarios iraníes mantuvieron públicamente una postura desafiante. Paralelamente, el ministro del Interior de Irán, Eskandar Momeni, realizó una nueva visita a Pakistán para sostener reuniones con altos funcionarios del gobierno y de las Fuerzas Armadas, según el reporte citado.
El artículo también señala que la iniciativa diplomática impulsada por Pakistán habría contado con el respaldo de China, principal socio comercial de Irán y uno de los actores con mayor influencia en la región.
Durante la semana, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró ante el Senado que Rusia y China estarían facilitando algunas de las acciones emprendidas por Irán. Sin embargo, Trump afirmó posteriormente en su red Truth Social que, tras conversaciones con el presidente ruso Vladímir Putin y el mandatario chino Xi Jinping, considera que ninguno de los dos países participa directamente en el conflicto.
El mandatario estadounidense también reiteró que Irán mantiene interés en negociar, aunque aseguró que Teherán todavía no está preparado para alcanzar un acuerdo con Washington.
En otro frente de la crisis, Trump advirtió que responsabilizará directamente a Irán por cualquier nuevo ataque atribuido a los rebeldes hutíes de Yemen, grupo respaldado por Teherán. La advertencia se produjo después de que los hutíes aseguraran haber atacado dos petroleros saudíes en el mar Rojo y anunciaran un embargo marítimo contra Arabia Saudita.
Por su parte, medios estatales iraníes informaron que la Guardia Revolucionaria lanzó ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania. Asimismo, el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que Estados Unidos responderá con firmeza a las acciones iraníes y aseguró que Teherán enfrentará «un costo muy alto» por sus decisiones.
La tensión también alcanzó a Europa. Irán acusó al Reino Unido de actuar como «cómplice» de Estados Unidos tras autorizar el uso de bases militares británicas por parte de las fuerzas estadounidenses para operaciones defensivas. El gobierno iraní advirtió que cualquier país europeo que facilite infraestructura militar a Washington podría asumir las consecuencias derivadas de esa decisión.
El desarrollo de los acontecimientos mantiene en alerta a la comunidad internacional, mientras persisten los esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada aún mayor del conflicto.El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que está considerando lanzar una ofensiva militar de gran escala contra Irán, en medio de una escalada del conflicto en Medio Oriente y mientras continúan las operaciones estadounidenses contra objetivos iraníes.
Según declaraciones concedidas por Trump a Axios y citadas en el texto proporcionado, el mandatario aseguró que se encuentra cerca de tomar una decisión sobre una posible operación militar de mayor alcance que las realizadas hasta ahora. El presidente sostuvo además que Irán «aún no ha sufrido suficiente» y reiteró que mantiene abierta la posibilidad de una acción de gran magnitud.
Mientras tanto, Reuters informó —según tres fuentes paquistaníes citadas en el texto— que Pakistán intenta reactivar las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, estancadas desde hace varios meses. El objetivo sería encontrar una salida diplomática que contribuya a frenar el aumento de las hostilidades.
Tras conocerse esa información, los mercados financieros reaccionaron positivamente: las bolsas registraron avances y los precios internacionales del petróleo retrocedieron, reflejando las expectativas de los inversionistas de que aún exista margen para una solución negociada.
En el plano militar, las fuerzas estadounidenses continuaron sus ataques contra objetivos iraníes, mientras funcionarios iraníes mantuvieron públicamente una postura desafiante. Paralelamente, el ministro del Interior de Irán, Eskandar Momeni, realizó una nueva visita a Pakistán para sostener reuniones con altos funcionarios del gobierno y de las Fuerzas Armadas, según el reporte citado.
El artículo también señala que la iniciativa diplomática impulsada por Pakistán habría contado con el respaldo de China, principal socio comercial de Irán y uno de los actores con mayor influencia en la región.
Durante la semana, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, declaró ante el Senado que Rusia y China estarían facilitando algunas de las acciones emprendidas por Irán. Sin embargo, Trump afirmó posteriormente en su red Truth Social que, tras conversaciones con el presidente ruso Vladímir Putin y el mandatario chino Xi Jinping, considera que ninguno de los dos países participa directamente en el conflicto.
El mandatario estadounidense también reiteró que Irán mantiene interés en negociar, aunque aseguró que Teherán todavía no está preparado para alcanzar un acuerdo con Washington.
En otro frente de la crisis, Trump advirtió que responsabilizará directamente a Irán por cualquier nuevo ataque atribuido a los rebeldes hutíes de Yemen, grupo respaldado por Teherán. La advertencia se produjo después de que los hutíes aseguraran haber atacado dos petroleros saudíes en el mar Rojo y anunciaran un embargo marítimo contra Arabia Saudita.
Por su parte, medios estatales iraníes informaron que la Guardia Revolucionaria lanzó ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Jordania. Asimismo, el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que Estados Unidos responderá con firmeza a las acciones iraníes y aseguró que Teherán enfrentará «un costo muy alto» por sus decisiones.
La tensión también alcanzó a Europa. Irán acusó al Reino Unido de actuar como «cómplice» de Estados Unidos tras autorizar el uso de bases militares británicas por parte de las fuerzas estadounidenses para operaciones defensivas. El gobierno iraní advirtió que cualquier país europeo que facilite infraestructura militar a Washington podría asumir las consecuencias derivadas de esa decisión.
El desarrollo de los acontecimientos mantiene en alerta a la comunidad internacional, mientras persisten los esfuerzos diplomáticos para evitar una escalada aún mayor del conflicto.
